Y Rufián dijo

Fecha: 6 marzo, 2019 por: dariomartinez

Se presentó como testigo en el juicio sobre el proceso soberanista de Cataluña cuyos hechos transcurrieron en los meses de septiembre y octubre de 2017. Por una vez fue más protagonista por sus palabras que por sus bufonadas.

En un momento de su testimonio y para justificar su voluntaria renuncia a no responder a las preguntas de la acusación popular, en este caso como es ya por todos sabido ejercida por VOX, dice: “una vergüenza que VOX esté personado en el juicio por ser una formación de extrema derecha, xenófoba y racista”. Muy bien, muestra por de pronto su intolerancia, es decir es una formación política que ha de ser rechazada no sólo a nivel psicológico, lo que le habilitaría a no sentir la necesidad de guardar ante sus representantes unas mínimas formas de educación o cortesía, también a nivel racional y lógico, sus propuestas son ideológicamente inasumibles por su formación (ERC). El xenófobo, o más concretamente el racista, rechazando lo extraño lo infravalora y asume que en el caso de contactar con quien no es de aquí éste ha de ser asimilado en un proceso de aculturación que recuerda los periodos más activos y negros del colonialismo inglés, francés y holandés del siglo XIX, colonialismo ejecutado por imperios depredadores que en la mezcla veían deterioro de la raza. Los xenófobos y racistas para ejecutar su proyecto colonizador apostaban por una tolerancia del desprecio, práctica eficaz para condenar al que no era de los suyos a la miseria, y fórmula eficaz para asegurar sus privilegios de clase e incluso de civilización superior.

Pero lo curioso no es esto. Lo que hemos de destacar es que este ilustre diagnóstico del Sr. Rufián no se ha mantenido con un mínimo de firmeza política cuando el que explícitamente transmite un mensaje racista y nauseabundo es un señor que es de los suyos, de su etnia, de su grupo de seres superiores y clarividentes, cuando es en el fondo un camarada que lucha en la misma trinchera de odio y que no es otro que el Sr. Torra, a la postre el Presidente de todos los catalanes (en ejercicio de algunos, los verdaderamente enraizados). ¿Por qué no hace este mismo diagnóstico ideológico? Muy sencillo, porque el ninguneado, el odiado, es el ciudadano español, ciudadano bestial, con un bache en su ADN, y cuya cultura es fuente de merma identitaria, lo que presupone desde su prisma ideológico la existencia de facto de una nación política, eso sí aún sin Estado. Ya lo decía el Sr. Pujol, a la postre el ideólogo de lo que estamos viviendo hoy, para no caer en decadencia Cataluña, espiritual y culturalmente superior, debe asimilar a la masa inmigrada, decadente y anárquica; por cierto, andaluza y murciana en su mayoría.

Mientras tanto parte de las izquierdas cuyo origen no es otro que la lucha por un proyecto civilizador y universalizador contra el racismo y la esclavitud miran para otro lado o aplauden los desvaríos de algunos de estos dirigente

https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/33733/rufian-dijo.html

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